El Ala 16 se fundó originalmente en 1972 en la Base Aérea de Reus (Tarragona) como una unidad de reconocimiento táctico y defensa del Mediterráneo occidental, operando los antiguos cazas F-5 Freedom Fighter. Sin embargo, tras el fin de la Guerra Fría y las reestructuraciones presupuestarias del Plan DECA en 1994, el Ministerio de Defensa decidió disolver la unidad. Sus aviones se repartieron, su estandarte se guardó en el Museo del Aire de Cuatro Vientos, y las instalaciones pasaron a uso secundario. Durante tres décadas, el Ala 16 fue solo un recuerdo en los libros de historia militar.
Debido al aumento de la inestabilidad geopolítica en el flanco sur de Europa y la necesidad de reforzar la disuasión en el eje Baleares-Estrecho, el Estado Mayor del Aire decide revivir la unidad. El Ala 16 resucita en la Base Aérea de San Javier (Murcia), aprovechando la remodelación de sus pistas. Para dotarla de garras de manera inmediata, el Ejército del Aire transfiere un lote de cazas C.15 (F-18 Hornet) modernizados procedentes de las Alas 12 y 15. Estos F-18 actúan como una fuerza de respuesta rápida y cazabombardeo pesado.