Reconstruido y reestructurado, este viejo escuadrón de la fuerza aérea española es un veterano de la guerra del Rift. Cayó en desgracia con el estallido de la guerra civil española, ya que se dividió entre ambos bandos. Tras la postguerra fue olvidado hasta 1965, cuando se reconstruyó y equipó con los nuevos F-104G estado unidenses, realizando tareas de interceptación, y labores policiales.
Volvió a caer en desgracia con la crisis del petróleo de 1979, cuando iban a ser equipados con los "nuevos" F-4C. Pero en 1990 volvió a resurgir de las cenizas para ser equipados con Mirage F1, manteniendo su perfil y doctrinas de interceptores. Fueron de los primeros escuadrones en recibir el EF Typhoon, redefiniendo sus labores bajo la necesidad de la guerra moderna y adquiriendo un perfil multirol.